La acción de la fibra en la superficie del tejido ulceroso puede promover la circulación sanguínea local, mejorar la viscosidad de la sangre, eliminar la acumulación local de células inflamatorias, mejorar el metabolismo celular, activar varias enzimas, acelerar la proliferación de células epiteliales y fibroblastos y acelerar las fibras de colágeno. La hiperplasia, el resultado, acelera la curación de las úlceras y acorta el curso del tratamiento.