La terapia con láser es muy eficaz en el tratamiento de esguinces de tobillo al promover un mayor flujo sanguíneo a los ligamentos que ya están insuficientemente abastecidos y tardan mucho en sanar por sí solos.
Cómo funciona la terapia con láser:
El flujo sanguíneo aumenta al dilatar los vasos sanguíneos localizados, un área del cuerpo que tiene un flujo sanguíneo menor en comparación con las áreas rodeadas por grupos de músculos principales. El aumento del flujo sanguíneo aporta los nutrientes necesarios para reparar el tejido dañado y eliminar las fibras del tejido dañado.
Aumento del flujo linfático, que ayuda a reducir la hinchazón localizada.
Disminución de la formación de prostaglandinas, lo que reduce los niveles de dolor.
Aumenta la producción de endorfinas.
Acelera el proceso de curación natural del cuerpo, lo que resulta en una fase de recuperación más rápida.
Los esguinces leves pueden mejorar significativamente después de 3-5 tratamientos